Conoce el alcance del nuevo Modelo Nacional de Riesgo Sísmico
Publicado en: 2022-09-16

El profesor Carlos Arteta durante su presentación del Modelo.

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería (ACOFI) desarrollan actualmente el Modelo Nacional de Riesgo Sísmico (MNRS), el cual será una herramienta clave para la formulación de medidas de gestión del riesgo de desastres, así como la estimación de daños y pérdidas por eventos sísmicos que puedan afectar a la población en el territorio nacional.

Como parte de esta importante iniciativa, expertos nacionales e internacionales socializaron el 15 de septiembre los avances y el alcance del Modelo, concebido por el SGC a través de un consorcio de universidades (Uninorte, Uniandes, EAFIT, Unimedellín, Universidad de Stanford), en el Centro Colombo Americano de Cartagena. Uninorte, bajo la coordinación de Carlos Arteta, director del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental, lidera académicamente el proyecto desde su concepción (octubre de 2021).

“Este consorcio interinstitucional permite que el proyecto llegue a todo el país, participando diferentes ciudades y cumpliendo con sus objetivos: enseñar a estimar el riesgo asociado a los sismos y concientizar a más ciudadanos sobre esto. Además están vinculados 80 estudiantes de pregrado, maestría y doctorado, contribuyendo a su formación profesional”, puntualiza Arteta, magíster y doctor en Ingeniería Sísmica.

El evento fue inaugurado y clausurado por referentes internacionales en el área del riesgo sísmico: Juan Carlos de la Llera, profesor del departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, exdecano de la facultad, y Eduardo Miranda, profesor del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de Stanford, en California, quienes presentaron, respectivamente, la historia de la evaluación de la vulnerabilidad sísmica y las nuevas tecnologías para mitigarla.


     Mónica Arcila, de Servicio Geológico Colombiano, durante su presentación.

De igual forma, ponentes nacionales como Mónica Arcila, del SGC; Juan Carlos Reyes, de la Universidad de los Andes y Ricardo Bonett, de la Universidad de Medellín, presentaron aspectos de interés respecto a la motivación, oportunidades de innovación y avances de los proyectos de exposición, fragilidad y vulnerabilidad sísmica que se desarrollan como parte de la Fase 1 del MNRS.

Nuevo modelo, mismo riesgo

Colombia es un país sísmicamente activo, dominado por cuatro ambientes tectónicos con diferentes ambientes de subducción. Por esto, explica el docente Carlos Arteta, es importante saber cuáles son las consecuencias, en términos de impacto económico y víctimas, entre heridos y muertos, de un evento sísmico, lo cual se miden en términos probabilísticos. Por ejemplo, cuál es la probabilidad de que el gobierno colombiano incurra en un gasto del 5% o 10% del Producto Interno Bruto, si ocurre un terremoto magnitud ocho en el Pacífico, o cuántos daños habrían en determinada localización.

El nuevo Modelo Nacional de Riesgo Sísmico permitirá saber cuál es la vulnerabilidad y la fragilidad de las edificaciones residenciales y las tipologías constructivas (mampostería reforzada, no reforzada, confinada, muros delgados de concreto reforzado, sistema porticado de concreto reforzado y sistema combinado de concreto reforzado), y dónde se ubican, del 60 % de la población colombiana; para luego realizar una interacción entre amenaza, vulnerabilidad y exposición, y obtener posibles combinaciones desafortunadas de alta vulnerabilidad y amenaza asociadas a un riesgo medianamente alto o indeseable.

“El riesgo es la combinación entre la vulnerabilidad y la amenaza. Entonces, los métodos que utilizamos permiten hacer esa estimación de manera probabilística. Cuando identifiquemos lugares donde el riesgo sea alto, pues se deberán tomar decisiones para atender a la comunidad en la eventualidad de un evento sísmico”, señala Arteta.


 Modelos 3D y 2D utilizados en el MNRS. La plataforma de modelación es OpenSeesPy.

La fase actual del proyecto comprende la entrega este año de la información relacionada con exposición y vulnerabilidad sísmica. En ese sentido, la Universidad del Norte desarrolla los modelos de exposición de Soledad, Barranquilla y Valledupar, y estudia la vulnerabilidad sísmica del sistema de mampostería confinada, de pórticos de concreto reforzado y de pórtico-muro de concreto reforzado. La ejecución de la siguiente fase del proyecto, que consiste en combinar amenaza, exposición y vulnerabilidad, se proyecta para mediados del primer semestre de 2023.

El MNRS es un modelo abierto que quedará vinculado a la página web del Servicio Geológico Colombiano, pero posiblemente también se comparta información con el IGAC, para que tenga capas georeferenciadas de la distribución del riesgo sísmico a nivel de Colombia.

“El país en los últimos diez años ha tenido la inclusión de una serie de investigadores en ingeniería sísmica en universidades reconocidas a nivel mundial, capaces de trabajar con el estado del arte del conocimiento. Entonces el modelo que saldrá de Colombia va a ser un modelo con el estado del arte a nivel de cualquier país que ya lo haya hecho en el pasado o con experiencias previas”, recalca Arteta.

Perspectiva internacional

De acuerdo con el profesor Eduardo Miranda, de la Universidad de Stanford, magíster y doctor en Ingeniería Estructural y asesor internacional del MNRS, la importancia de este tipo de iniciativas radica, primero, en que tradicionalmente no se han dado en Latinoamérica. Es decir, nunca se había concretado un esfuerzo multinstitucional para estimar el nivel de daño de construcciones existentes con diferentes niveles de intensidad sísmica.


         Eduardo Miranda durante su intervención en el evento de socialización.

“A nivel de planeación nacional es de suma importancia porque un gobierno tiene que planear qué hacer en un escenario sísmico indeseable, cuántos hospitales dejarían de funcionar, etc. Ese tipo de cosas no había forma de hacerlo. Es decir, había compañías especializadas, pero son modelos cerrados y este será abierto al público, todos pueden ver la metodología. El otro aspecto es la formación del recurso humano. Trabajan profesores, pero también estudiantes están aprendiendo. Por lo tanto, quedará una nueva generación de ingenieros con nuevo conocimiento que contribuirá a esa nueva y necesaria cultura de conciencia del riesgo sísmico”, argumenta Miranda. 

Para el profesor Juan Carlos de la Llera, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, cuya principal área de investigación es el riesgo sísmico, el comportamiento estructural y el sistema de protección sísmica, la iniciativa del nuevo Modelo Nacional de Riesgo Sísmico es un excelente ejemplo para el resto de la región, en cuanto a trabajo mancomunado y planteamiento conceptual que evoluciona con el tiempo.

“Este proyecto me tiene sorprendido positivamente porque ha logrado algo que el gobierno chileno recién tiene que comenzar a realizar: construir estas cuatro etapas que mencionaron: de amenaza, exposición, fragilidad y finalmente el cálculo del riesgo, con la diferencia de que en Chile esto es una nueva ley, condicionando otros instrumentos de planificación urbana. En ese sentido, creo que lo que se está haciendo acá (Colombia) es un ejemplo extraordinario, los felicito, lograr aunar universidades, industria y Estado para crear un instrumento es un paso gigante en la dirección correcta”, expresa De la Llera.

Para ver la socialización completa del MNRS, clic aquí.

 

Por José Luis Rodríguez R.

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